7 DE OCTUBRE. JORNADA MUNDIAL POR EL TRABAJO DECENTE- ANTE LA EXCLUSIÓN, TRABAJO DECENTE

Este año para la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, ITD (Iglesia por el Trabajo Decente), hace un especial hincapié en la vivivienda porque como se dice en el manifiesto "El trabajo decente no puede desligarse del derecho a un techo digno: sin vivienda accesible, la exclusión se perpetúa, aunque exista empleo." No olvidemos que la palabra vivienda proviene de vivir, como si una cosa no pudiera darse sin la otra.

Ante la situación que se está dando en España desde hace mucho años y que progresivamente se va agravando,  especialmente en lo que se refiere a nuestros jóvenes, (aunque cada vez es más problemático para todas las franjas de edad y familias) ITD reclama no solo salarios justos sino que estos permitan el acceso a una vivienda digna, adecuada a las necesidades de la persona o personas que la van a habitar. Porque como decía el papa Francisco es un derecho sagrado: "el derecho sagrado a las «tres T»: tierra, techo y trabajo.". por este este año en el manifiesto hemos querido unir dos de esas tres T.

Porque un trabajo no puede ser digno sino permite el acceso a una vivienda, porque sin un hogar los hombres y las mujeres no tendrán la plenitud de sus derechos. Desde esta Comisión Diocesana reclamamos Justicia Social de acuerdo con la Doctrina Social de la Iglesia, como lo recoge el san Juan XXIII en Pacem in terris: "Puestos a desarrollar, en primer término, el tema de los derechos del hombre, observamos que éste tiene un derecho a la existencia, a la integridad corporal, a los medios necesarios para un decoroso nivel de vida, cuales son, principalmente, el alimento, el vestido, la vivienda, el descanso, la asistencia médica y, finalmente, los servicios indispensables que a cada uno debe prestar el Estado". 

Derecho que es igualmente reconocido por la Constitución Española:, que en su artículo 47 de una forma explícita señala: "Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada.", así como cuales son las obligaciones de los diferentes estamentos para que este pincipio sea una realidad, como por ejemplo que deben proveer de suelo.

Por eso, en el Manifiesto reclamamos: "el desarrollo de políticas públicas que garanticen el derecho a una vivienda digna y asequible; la ampliación del parque público de vivienda; la regulación de los precios del alquiler; y el cese de la especulación que expulsa a familias enteras de sus barrios.". Es momento, que todas las instituciones  públicas, privadas y la ciudadanía trabajemos por el bien común, y más pronto que tarde todos y todas podamos vivir de forma digna.

En este enlace puedes leer el manifiesto completo

asequible; la ampliación del parque público de vivienda; la regulación de los precios del alquiler; y el cese de la 
especulación que expulsa a familias enteras de sus barrios.